Monumentos de Igorre

Iglesia de Santa María. Templo edificado hacia el año 1208, en la proximidad de la Casa solar de Yurre. Se conforma con tres naves en dos tramos de tamaño irregular fabricadas en diferentes materiales, característica sobria desde el exterior, con sillería de diversas formas y tamaños, en mampuesto, etc. Esta parroquia expresa con claridad toda su historia constructiva, sus ampliaciones, restauraciones... Así, corresponden a comienzos del XVI. la portada, el rosetón, las columnillas de la embocadura del coro, el acceso al antiguo coro y su clave hispano-flamenca representando a San Pedro. Las dos naves laterales o cruceros tuvieron que esperar por razones económicas, a ser construidas en 1788 junto con la rehabilitación del campanario, dañado por dos rayos más de un siglo atrás. Un poco antes, en 1770, se compró uno de los cuatro retablos de los que dispone a la iglesia de los Santos Juanes de Bilbao. De ellos destaca el mayor, de tres calles y un ático sobre un banco. Se basa en columnas salomónicas embarradas sobre ménsulas con cabecitas de ángeles, hojarasca y frutas. El sagrario central es de plata y está decorado con los mismos motivos y con una Cruz coronado. Los otros retablos están dedicados a la Inmaculada (neorrenacentista-barroco); a Santa Bárbara (neoclásico) con la imagen de la Virgen del Rosario para las procesiones; y por último a San Pedro Arrepentido.

Ermita de San Andrés de Zumeltzu. Se sitúa en una pequeña depresión a la vera del río Arratia, en el barrio de Urkizu. Se rehizo en el s. XVIII. sobre los muros de la antigua parroquia que fue tres siglos atrás, época de la pila bautismal de piedra arenisca y del cementerio, con cuyas lápidas se hizo en 1927 el pórtico. Este templo es de dos tramos, crucero acusado en planta y ábside –ya perdido– al centro de la nave. Guarda la imagen barroca (s. XVIII) de San Andrés; el resto del mobiliario es moderno.

Ermita de Santa Lucía y San Cristóbal de Elgetzu. Se sitúa a media ladera dominando el valle, como era común en la Edad Media, en el barrio de San Cristóbal, antiguamente llamado Elgetzu. Su necrópolis medieval usada hasta casi nuestros días, la convierte en un conjunto de gran interés artístico-arqueológico y demuestra su primera condición parroquial. El templo tiene una planta casi cuadrada de gran tamaño, de fábrica de mampuesto que por el interior aparece enlucida fingiendo sillería. Destaca el acceso hoy inutilizado de estilo románico con arco de flecha apuntada flanqueado por sendas pilas cilíndricas de agua bendita, que llevan una curiosa mano labrada en actitud de sostenerla. Todo ello conforma un ejemplo del románico tardío (después del año 1200), tan escaso en Bizkaia. Del mobiliario se conserva un retablo neogótico del s. XVI con la imagen de Nuestra Señora de la Ascensión, mientras que las figuras de Santa Lucía y San Cristóbal datan del s. XVIII.

Ermita de San Juan Bautista

Ermita de San Juan Bautista. Su origen se remonta al s. XVI, aunque en 1709 se cambió de lugar edificándose con estilo barroco en el antiguo barrio de Eguía. El templo es de una nave, con un amplio vano cerrado con reja de madera y cobijado con porche que dispone de una campana en su entrada. Su fábrica es de mampuesto enlucido salvo en los sillares areniscos de las esquinas. Por último, destacar su pequeño retablo repintado neoclásico.

Ermita de San Miguel de Turture. (Barrio Garbe). Su origen se remonta a principios del siglo XIII, aunque su estilo popular data del XVI. La planta rectangular es de fábrica de mampuesto menudo de arenisca, y mayor de caliza en los pies. Tiene un coro de madera a todo lo ancho, y pórtico absolutamente perimetral. El enlosamiento está hecho a base de piezas sueltas. Del mobiliario destacan el retablo romanista de comienzo del XVII sin policromar y sin ábside, de tres calles definidas por columnas toscanas con las imágenes de San Miguel (en el coro se conservan las dos imágenes titulares predecesoras) y San Sebastián.

San Antolín. Se sitúa en un paraje elevado a las faldas de la sierra de Aramotz, en el barrio de Garai. Su origen se remonta al siglo XVII y es de marcado estilo popular. Es un templo pequeño de planta rectangular construído en mampuesto con esquinazos de sillarejo. La puerta se halla enmarcada en un enrejado tallado en madera y protegido por un pórtico que cuenta con una campana. Como imaginería tiene las figuras en talla popular del santo titular, de Santa Marina y de San Lorenzo.

Ermita-humilladero

Ermita-humilladero de los Santos Antonios. Sita en las inmediaciones de la parroquia de Santa María. Ha tenido varias denominaciones: en primer lugar, tras su cons trucción en el s. XVIII, Vera Cruz, un siglo más tarde de San Antonio y del Ángel de la Guarda, y posteriormente del Cristo y de los santos Antonios de Padua y Abad. Es de típica construcción popular vasca, notable tanto por su tamaño como por su calidad. Tiene una nave con dos tramos y capilla mayor mucho más baja y estrecha. Su elemento más característico es su espectacular pórtico muy alzado con dos columnas toscanas. La imagen de San Antonio de Padua es de estilo rococó (s. XVIII) y la de San Antonio Abad, barroca. El resto de imágenes del Cristo, de la Virgen y de San Juan Bautista, son de tradición hispano flamenca (s. XVI), y los tres altares, neoclásicos.

Casa de D. Hilario de Soloeta (s. XVIII). Se sitúa en el nº 49 de Elexalde kalea. Recibe su nombre por haber sido propiedad y vivienda, hasta el momento de su fallecimiento, del ilustre y recordado canónigo D. Hilario de Soloeta y Amorrortu. Es un edificio cúbico a cuatro vertientes edificado en piedra de sillería y rematado en ladrillo en su parte superior. Posee en la primera planta un balcón corrido de madera muy común en los caseríos vizcainos y arratianos. A lo largo de su historia, éste edificio ha tenido diversos usos, academia de enseñanza, edificio cultural, euskaltegi, etc. Tras una reforma integral de sus dependencias interiores, desde el año 1987 es la sede de Arratiako Udalen Mankomunitatea.

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